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relación ferroviaria transversal Granada-Murcia tuvo una
implantación tardía dentro de todo el panorama de
la red
nacional, pero hasta su lacerante truncamiento en 1984 fue la
única conexión entre Andalucía y el
Levante
español. El cierre del tramo Guadix-Almendricos sigue
siendo,
más de veinte años después, un trauma
que pesa
sobre el desarrollo y la articulación de un amplio
territorio de
nuestro país, materializado en recorridos tan kafkianos como
el
que deben realizar los trenes que, partiendo de Granada o
Almería, deben subir hasta Alcázar de San Juan,
en las
cercanías de Madrid, para bajar hasta Albacete y volver a
subir
hasta Xátiva. Los cantos de sirena de su posible reapertura, por parte de los mismos que han permitido su desmantelamiento y cercenamiento del trazado por carreteras o tuberías, no deja de ser un cruel sarcasmo que arroja sal en la herida de la traición. Durante su explotación, uno de los puntos clave fue la estación de Baza, que a su vez, y por obra y gracia del surrealista puzzle que configuró el recorrido total, era a la vez fin e inicio de trayecto. Historia La primera concesión dentro del recorrido fue el tramo Alcantarilla-Lorca, que a su vez entroncaba con el Murcia-Alcantarilla, de la compañía MZA. Posteriormente, se acometió el enlace con el puerto de Águilas. En un punto intermedio (Almendricos) enlazaría con la nueva concesión Murcia-Granada. Sería Edmund Sykes, a través de la Great Southern of Spain Railway Company Limited (GSSR). Sin embargo, la imposibilidad de acometer toda la línea, llevó a partir la concesión, quedándose la GSSR con el tramo de Lorca a Baza y Águilas. Otra compañía, la Granada Railway se quedó con la concesión de Baza a Granada. A su vez, este se subdividió en el Granada-Moreda, adquirido finalmente por Sur de España (titular de la Linares-Almería), quedando por construir el Guadix-Baza (entre Moreda y Guadix coincidía con la línea de Linares a Almería). Hasta 1902 no se cierra el recorrido, pero para viajar de Murcia a Granada había que utilizar las vías de cuatro compañías diferentes. A la larga, el tráfico más importante fue el de mineral de hierro entre los cargaderos de Serón y el embarcadero de Águilas. El cierre de las minas de Serón y Bacares a finales de los años sesenta, y la falta de inversiones modernizadoras avocaron a la línea a la decadencia. Con el cierre de líneas deficitarias el 31 de diciembre de 1984, el Gobierno Central se desentendió de las mismas, pero permitiendo a las Comunidades Autónomas interesadas mantenerlas abiertas sufragando el déficit de explotación. Así lo hizo Murcia con el tramo Lorca-Almendricos-Águilas. Por el contrario, Andalucía no consideró necesario mantener la única línea que la conectaba con el rico Levante. Sin embargo, sí se apoyó la continuidad de dos líneas entre Andalucía Occidental y Extremadura. Las instalaciones En el momento de su
construcción, formalmente se trataba de
estación término, sin perjuicio del posterior
enlace con Gor y Guadix. Por ello
disponía de todas las instalaciones necesarias: cochera para
locomotoras,
almacén, dos muelles cubiertos y dos descubiertos, puente
giratorio (accionado
a mano) y carro transborador, con un haz de cuatro vías.
Estado actual
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